Puente de Piedra
Turismo
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Puente de Piedra

Sobre el establecimiento

El Puente de Piedra es, sin duda, el balcón más romántico de Zaragoza y el guardián veterano del Ebro. Aunque hoy lo vemos robusto y firme, su historia es una lucha constante contra las crecidas del río que, durante siglos, se empeñó en derribarlo.

Es el puente más antiguo que conserva la ciudad, y cruzarlo es un rito de paso obligatorio para cualquier visitante. Aquí tienes sus claves:


1. El Legado Romano y Medieval

Aunque el puente actual es mayoritariamente del siglo XV (terminado hacia 1440), se asienta sobre los cimientos de los antiguos puentes romanos.


  • Durante siglos, fue el único punto fijo para cruzar el Ebro en la ciudad, lo que lo convertía en un enclave estratégico militar y comercial de primer orden.

2. Los Leones de Bronce

En 1991, se añadieron cuatro espectaculares esculturas de leones en los extremos del puente, obra de Francisco Rallo Lahoz.


  • ¿Por qué leones? El león es el símbolo heráldico de Zaragoza desde hace siglos. Estos guardianes de bronce se han convertido en uno de los iconos más fotografiados de la ciudad.

3. El Pretil de San Lázaro y la Tragedia

En el lado del Arrabal (el barrio al otro lado del centro), el puente conecta con el Pretil de San Lázaro.


  • Este lugar tiene una carga histórica fuerte: durante los Sitios de Zaragoza (Guerra de la Independencia), el puente fue escenario de combates brutales y parte de él fue volado para impedir el paso de las tropas napoleónicas.

4. El "Mirador de los Fotógrafos"

A mitad del puente se encuentra el Pretil de San Lázaro, desde donde se obtiene la foto de postal definitiva:


  • La silueta de la Basílica del Pilar reflejada en las aguas del Ebro.
  • Es el mejor lugar de la ciudad para ver el atardecer; cuando el sol baja, las cúpulas del Pilar se iluminan y el río parece de fuego.

Un detalle que pocos notan: El Puente de Tablas

Cerca del Puente de Piedra, cuando el caudal del Ebro baja mucho (el famoso "estiaje"), a veces se pueden ver restos de antiguos pilotes. Zaragoza tuvo un "Puente de Tablas" de madera que servía de alternativa cuando el de piedra sufría daños por las riadas.


Curiosidad técnica: Los grandes tajamares (esos "triángulos" de piedra en la base de los pilares) están diseñados para cortar el agua y desviar los troncos y el hielo que el río arrastraba en las grandes avenidas históricas.


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